País: Siria
Nombre Oficial: República Arabe de Siria
Capital: Damasco
Continente: Asia
Territorio: 185.180 Km2
División Política: 14 Provincias
Sistema de Gobierno: República con Presidente
Población: 19.314.747 habitantes
Crecimiento demográfico: 2.3 % (2006)
Religión: Islamismo 92.1 %, Cristianismo 5.32 %, sin filiación 2.5 %
Composición Etnica: Arabes 90.3%, Kurdos, Palestinos, Armenios y otros 9.7%
Gentilicio: Sirio / a
Idiomas: Arabe (oficial), Kurdo y Armenio
Educación: Pública
Fiestas Patrias: 16 de Noviembre Día Nacional
Salud, Gasto Público: 2.5 % (2006)
Moneda: Libras Sirias
Desempleo: 12.5 % (2005)
Alfabetización: 76.9 % (2005)
Fecundidad de la Mujer: s/d.

 

Desiertos, valles, ciudadelas, y zocos entre los cuales reposan los restos de antiguos monumentos, legendarias ciudades y castillos. ¡Esta es Siria!

 

Descubrid la Siria legendaria siguiendo los trazos imborrables de la ruta de la seda, a través de este precioso museo histórico a cielo abierto que se extiende entre el Mediterráneo y Mesopotamia.

Mucho es lo que os espera en Siria para ser descubierto: paisajes de ensueño, abruptas montañas, verdes llanuras, fértiles valles, vastos desiertos, cumbres permanentemente cubiertas de nieve, plácidas playas en las que tomar un baño. Situada en la parte oriental del Mediterráneo y con una extensión costera de 172 Km., este país presenció hace 12.000 años el nacimiento de la civilización. Desde los albores de la historia de la humanidad hasta nuestros días,  ha constituido la encrucijada  de diferentes pueblos, culturas e imperios, que han dejado en ella su huella y la han dotado del carácter  franco y orgulloso, generoso y hospitalario, que hoy la caracterizan.

La República Arabe Siria se extiende sobre una superficie de 185.000 Km2 y tiene una población de 18.000.000 de habitantes. Con paso firme y seguro, este país avanza hacia el progreso y la modernización, sin dejar, por ello de poner un concienzudo  empeño en la conservación de su rico patrimonio histórico, conjugando, así, modernidad y tradición, sin que ésta última pierda su autenticidad. Considerado como un país turístico en el que reinan la paz y la seguridad, Siria resulta cada vez más atractiva, no sólo por su rico legado histórico, sino también por su arraigado carácter árabe, generoso y tolerante, que el pueblo sirio ha sabido mantener desde los tiempos mas antiguos hasta nuestros días.

En Siria la historia  parece fundirse con el presente a cada paso. Su capital, Damasco, esta considerada como la ciudad mas antigua del mundo, y el alfabeto representado en una de las tabillas de Ugarit constituye el primero de la historia, Nos encontramos, así, en éste país, con la construcción  de las primeras casas, el nacimiento de las primeras religiones y el más antiguo patrimonio lingüístico.

Siendo el puente de unión entre oriente y occidente, Siria se convirtió en la encrucijada de numerosos pueblos. Por ello, desde hace miles de años, esta zona comprendida entre el río Eúfrates y el Mediterráneo  ha sido el escenario de una historia cambiante y el campo de batalla y punto de encuentro de las grandes potencias, como Egipto, Babilonia, o los Imperios del Antiguo Oriente. El aroma de la antigüedad parece expandirse por toda Siria.

Descubrid en ella los trazos de las viejas civilizaciones de Mari y Ugarit, los vestigios del reino de Zenobia, las huellas de griegos, romanos, asirios, sumerios, o fenicios, y disfrutad con la contemplación de sus impresionantes fortalezas, de sus hermosas mezquitas islámicas o de sus lujosos palacios medievales.

Las historias del evangelio parecen recrearse  en Maalula, ese pueblecito excavado  en las rocas de la montaña que fue testigo del primer cristianismo y en el que parece que el tiempo haya detenido su paso. Sus habitantes siguen hablando, aún hoy, el arameo, la lengua de Jesús, que va transmitiéndose oralmente de padres a hijos,

Dueña de una cultura rica en su simplicidad, Siria os hará sentir el placer del descubrimiento paseando entre los tesoros de su legado histórico. En Siria, la búsqueda paciente de la historia hará que ésta se convierta en un acontecimiento único.

 

Siria pone a tus pies una larga historia de miles de años

En Ugarit se descubrió el alfabeto más antiguo del mundo. Los expertos han confirmado los lazos existentes entre éste y la mayoría de los que han sido adaptados por las distintas naciones.

 

Las hermosas perlas del desierto sirio brillarán por los siglos de los siglos

Conocer Siria significa  detenerse ante un mundo legendario. Palmira, por ejemplo, esa perla en el corazón del desierto que surgió de entre las arenas constituyendo, con su grandeza y perfección, uno de los más hermosos e impresionantes sitios arqueológicos de oriente, sigue siendo,  pasados cerca de 2000 años desde que fuera reconstruida por la Reina Árabe  Zenobia, una de las más célebres ciudades del mundo antiguo.

Diseminados por todo el país, aparecen los testimonios de antaño: el teatro romano de Bosra, en el sur, en el norte el barrio arameo que linda con la ciudadela  de Alepo, ciudad de arraigadas tradiciones por la que serpentean los antiquísimos zocos que alcanzan  una longitud total de 12 Km.;  las gigantescas norias de Hama; la Iglesia de San Simeón, cuyas ruinas, a la luz del atardecer, presentan maravillosos tonos dorados; las ciudades muertas de Qalb Lozeh o al-Bara; Tell Mardikh o Ebla…, lugares todos que os llevarán  a través de los tiempos en una zona cuyo diámetro no sobrepasa unas decenas de Kms. No lejos de la costa se alza  imponente,  el Crac de los Caballeros, una de las más bellas construcciones del siglo XII que constituye, sin lugar a duda, una de las fortalezas medievales mejor conservadas. No menos dignos de admiración son,  también, el mausoleo  de Jalid Ibn al-Walid, en la ciudad de Homs, o los magníficos mosaicos  de Aphamea y las enormes tumbas encontradas en ella, pertenecientes a los primeros años del cristianismo. Siria os invita a descubrir un pasado nuevo, sin pediros, a cambio,  más que abrir bien los ojos para contemplarlo.

 

Viajar por Siria es toda una aventura a través del arte, la historia, la cultura y las relaciones humanas. Quién vaya a Siria por primera vez se sentirá invadido por un profundo sentimiento de sorpresa al encontrarse ante este mundo fascinante e insólito de belleza singular. Aquí es donde empieza Oriente, con sus ritos y tradiciones; el Oriente que,  libre de prejuicios, recibe al turista con una amabilidad generosa y hospitalaria: desde el campesino que le ofrece una deliciosa fruta, hasta el joven estudiante que le indica el camino a seguir…todo ello no son mas que indicios del carácter desprendido y noble de un pueblo, que le hará sentirse totalmente satisfecho en este país que no ha presenciado el despertar del fenómeno turístico hasta hace muy poco. Para la mayoría de los visitantes el primer contacto con Siria  suele empezar en Damasco, la capital que con mas de tres millones de habitantes les brinda, además  de su prestigio secular, todas las comodidades de la modernidad: junto a la célebre  Mezquita de los Omeyas a los viejos y pintorescos zocos, cerca de los museos de arte y de las antiguas casas de gran interés arqueológico, encontrará grandes centros comerciales, modernos hoteles, o bibliotecas que contienen antiguos manuscritos  de suma importancia.

El visitante  puede moverse con toda libertad  y viajar por todo el país de forma fácil y segura. En Siria encontrará  que los valores humanos y culturales de este pueblo, se unen para hacer que su estancia en ella sea, así, una interesante y agradable experiencia difícil de olvidar.

 

Siria un placer para la mente y para el corazón

Un país que despierta la curiosidad y que, desafiante, se niega a dejarte indiferente. De este modo se puede definir Siria a quién quiera conocerla de cerca. Sus visitantes, en constante y progresivo aumento, encuentran en ella establecimientos que pueden compararse en calidad a los mejores del mundo: en Damasco, Alepo, la zona costera, Palmira y otras ciudades podrán alojarse en hoteles de primera clase. Son dignos de elogio también, los exquisitos y saludables platos de la cocina árabe, rica en especias, con los que podrá recrear el paladar, así como sus frutas y verduras frescas, los variados entrantes vegetales y las deliciosas bebidas del país. Aquellos que quieran ir de compras, encontrarán en tiendas y zocos los más hermosos trabajos de la artesanía  tradicional del país, desde las vasijas de vidrio soplado hasta los grabados de plata y cobre, pasando por los bellos objetos de mosaico con incrustaciones de nácar…un arte ancestral que sigue aún, en pleno apogeo.

El sol de Siria  llevará al visitante hacia ensoñadores lugares de interés histórico  que le permitirán, también,  relajarse en la tranquila costa mediterránea y tomar un  agradable baño en las playas de Lataquia o de Tartus.

Todos estos múltiples contrastes, junto a la grandeza espiritual y mundana de Siria, hacen de éste país un lugar fascinante e insólito de bellas panorámicas e interés histórico que invade los sentidos  y se apodera completamente de ellos.

 

Los Festivales de la Ruta de la Seda

Los festivales de la Ruta de la Seda comenzaron en el año 2003 en las ciudades en donde  se encontraban caravanas  como Palmira, Alepo Damasco, Bosra, Tartus, Lataquia… Esos festivales pueden revivir las tradiciones de las caravanas venidas de los países Orientales y Occidentales a Siria, ilustrando la importancia el encuentro de los pueblos a través de varias actividades diferentes y divertidas.

 

Siria

La cuna de la Civilización